GURASOENA

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Boletín

07/10/2015

¿Quién cumple años hoy?

Ane cumple hoy 4 años y su aita Jon y su ama Inés han organizado una fiesta.

 

Una fiesta para la familia y los amigos, y le han comprado de regalo el patinete que tanto  quiere.  Asier, el hermano mayor de  Ane, tiene 7 años y desde hace unos días, a medida que se acerca el cumpleaños de Ane, está más irritable y  chincha a su hermana más  de lo habitual. Jon e Inés han decidido comprarle a Asier un muñeco para darle en la fiesta de cumpleaños y que así no sienta tantos celos de su hermana.          

No es raro hoy en día presenciar  escenas como la relatada cuando se va a un cumpleaños infantil, pero reflexionemos sobre ello: ¿Qué consigue esta familia al hacerle a  Asier un regalo a pesar de no ser su cumpleaños? ¿Qué mensaje les llega a los niños y niñas? ¿Qué hay detrás de una decisión como esta? ¿Qué aprenderá Asier de esta situación?

En este caso Jon e Inés, en un intento inocente de que Asier no sienta mucha envidia de su hermana durante el día de su cumpleaños, no han reparado en el mensaje que están enviando a Asier. Por un lado, Asier puede entender que si se muestra arisco y desagradable con su hermana logrará una recompensa.  El efecto que pueden lograr es precisamente potenciar lo que tratan de evitar.

Por otro lado, este día podía haber sido  una buena ocasión para enseñarle a Asier que es capaz de tolerar la rabia y la frustración de no lograr lo que  quiere, incluso de que vea que puede sentir envidia de desear lo que tiene su hermana, pero que él ha de esperar a que llegue su cumpleaños para recibir su regalo y que no pasa nada. Ofreciéndole ese regalo, sus padres están privando a Asier de una  oportunidad de oro  para sentir  y aprender a lidiar con esas emociones, para así poder hacer frente en un  futuro a situaciones como esta, que se repetirán inevitablemente una y otra vez a lo largo de su desarrollo tanto en el ámbito familiar como fuera de él.

 Pensemos en quién no ha podido en esta situación tolerar la frustración, ¿Asier o sus padres?. La rabia, la envidia, son emociones vividas como negativas y son en muchas ocasiones, rechazadas y negadas, porque de alguna manera son desagradables y fuente de sufrimiento, pero ciertas dosis de frustración, de rabia y de envidia son necesarias para empujarnos hacia lograr lo que deseamos.  Cuando  a las personas adultas nos cuesta manejar  esas emociones  es cuando no podemos tolerarlas  en los niños y niñas.

Además Asier no ha tenido la oportunidad de desear que a él le regalen algo,  ni ha tenido la oportunidad de esperar a aquello que deseaba, pues el regalo  ha llegado por arte de magia en una fecha que no le correspondía.   Ese tiempo de espera antes de que llegue la satisfacción y del deseo, es un espacio en el que la imaginación y la fantasía crecen, desarrollándose también la inteligencia. Si a un niño o niña como Asier le colmamos de todo aquello que creemos que quiere, no le dejaremos desear, cortaremos las alas de su imaginación y su fantasía. Corremos el riesgo pues de tener niños y niñas con baúles llenos de juguetes con los que no sabrán después jugar.

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